Yo coleccionaba mariposas tristes, de alas rotas, ahogadas en la lluvia de lágrimas que dejaban caer tus ojos, coleccionaba de esas mariposas azules, de esas que juntos observamos aquella vez frente al crepúsculo de aquella hermosa tarde de verano...
No sé si recuerdas aquella mariposa que junto a nosotros volaba aquella tarde mientras estábamos sumidos en aquel beso, donde nada ni nadie nos podía interrumpir, era simplemente el momento en el que un corazón dividido en dos al fin podía estar en contacto con su otra parte, era simplemente el azul de la mariposa, la mariposa del ala rota que volaba tristemente buscando un poco de amor...
Mariposa triste, no busques aquellos lugares que simplemente no existen, sé que me equivoco pero simplemente no quiero saber para que existe un corazón si lo único que hace es hacernos sufrir, nunca querré creer en cupido ya que su mala puntería me ha hecho daño, me ha atravesado el corazón... Quise enamorarme una y otra vez para encontrar a aquella persona como en los cuentos, la cual igual que en la historia tendría ese poder de hacerme sonreír...
Querida mariposa azul, llévate aquellos recuerdos que tu misma presenciaste en los momentos de felicidad, querida mariposa de ala rota, te lo pido desde muy adentro, llévate las lagrimas derramadas por amor, las iluciones, las caidas y los daños hechos gracias al amor, llévate todos los sentimientos que tengo hacia la persona que amé, llévate todo aquello que me dejó al momento de su partida, pero antes que nada, hermosa mariposa azul de alas rotas, llévate mi corazón.

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